Ante la llegada de las fiestas, los “santons” vuelven a los hogares del sureste de Francia. Estas figuritas de barro, emblemáticas de la región provenzal, aportan un toque cálido y auténtico a la decoración navideña. En este artículo, presentamos los “santons” de Provenza, que cuentan con siglos de historia, tradición y artesanía.
Origen e historia
En la religión católica, la Natividad está representada desde la Edad Media con el pesebre y sus figuritas de yeso o madera. La escena se limita generalmente a la Sagrada Familia y los Reyes Magos, sin olvidar al Ángel y, a veces, al burro y al buey. La historia de los “santons” se remonta al siglo XVIII, cuando el maestro santonero marsellés Jean-Louis Lagnel tuvo la idea de añadir a la escena figuritas que representaban distintos oficios. Estas figuras de arcilla, vestidas tradicionalmente a la moda de la época del Rey Louis-Philippe, captan la esencia misma de la vida cotidiana en Provenza.
Artesanía y fabricación
La fabricación de un “santon” es fruto de un saber hacer transmitido de generación en generación. Las tierras arcillosas de Provenza ofrecen una materia prima ideal para la fabricación de estas figuritas. Los artesanos, llamados santonniers, les dan forma a partir de la arcilla, esculpiéndolas a mano con precisión antes de dejarlas secar y hornear. Una vez fuera del horno, se pintan a mano con la exactitud de un orfebre. Cada detalle, desde la expresión de los rostros hasta el colorido de las ropas, refleja la diversidad de los oficios y tradiciones provenzales.
He aquí un magnífico reportaje sobre los “santons” en Marseille : https://www.youtube.com/watch?v=0Ney3_8QbMU
El pesebre provenzal
Con los “santons” de Provenza, el pesebre se embellece. Alrededor de la escena de la Natividad, se despliega un verdadero mundo en miniatura que representa la vida cotidiana de un pueblo provenzal. Pastores, panaderos, pescadores, lavanderos… todos los oficios y personajes emblemáticos de la región tienen su lugar en este decorado tradicional.

Un patrimonio cultural vivo
A lo largo de los años, los “santons” han evolucionado para incluir nuevos personajes, adaptándose a los cambios de la sociedad y conservando al mismo tiempo raíces históricas. Encarnan no sólo una tradición milenaria, sino también una forma de expresión artística por derecho propio, ganándose la admiración de coleccionistas y aficionados a la artesanía.
La temporada festiva
Durante las fiestas, los “santons” ocupan los mercados navideños, las tiendas de artesanía y los pesebres de los hogares provenzales. Su presencia aporta un ambiente auténtico y festivo, reaviva la magia de la Navidad y recuerda la importancia de estas tradiciones en la cultura local.
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